50 Aniversario de Radio Zorrilla (1989)

Con motivo de los 50 años de Radio Zorrilla, su fundador, el Químico Luis Santos Dini, habla sobre los primeros años de la emisora en el programa «Frente a Frente» de Abel Gómez.

Los funcionarios de Radio Zorrilla hacen entrega de un reconocimiento al fundador de la misma, el Químico Luis Santos Dini, por los 50 años de la emisora. Setiembre de 1989.

Daniel Castro realiza la entrega de premios del Concurso organizado con motivo de los 50 años de Radio Zorrilla.

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El Radioteatro de Marcelo de Alcántara (hasta 1960)

En el año 2011 el periódico local «Los Años Dorados» publicó una entrevista al artista Marcelo de Alcántara, en ese entonces radicado en Montevideo, que se encontraba en nuestra ciudad con motivo del 72 aniversario de Radio Zorrilla. Marcelo se vinculó a la emisora siendo niño, ya desde la fundación de esta en 1939. Más adelante produjo y dirigió diversas obras de «radioteatro» que fueron emitidas por Radio Zorrilla; destacándose su radioteatro «De la vida y del corazón».

A continuación transcribimos algunos fragmentos de dicha entrevista, con el permiso de su autor Germán Suárez.

Marcelo de Alcántara – Foto brindada por Germán Suárez del Periódico «Los Años Dorados»

Periódico «Los Años Dorados» – Tacuarembó – 11/2011

«Cuando en 1939 nació la Radio Zorrilla (ZSM) -yo tenía cinco años- el químico Dini [Fundador de Radio Zorrilla en setiembre de 1939] me llevó a decir un versito. Y ahí me subí arriba de un banquito (hace exactamente 72 años) y me enamoré de eso. Y después, a cada momento subía por la escalera diciendo que quería decir un verso y el químico me llevaba y lo decía (porque todo se estaba organizando, ¿verdad?). Después, a los doce años, escribí mi primer cuento y se lo traje a Miguel Aldabe -que era el director artístico- y le pregunté si yo podía hacer eso en la radio, armando el guionado, con voces. Me dijo: ¿Tú te animás a dirigir esto? Sí, sí. No me preguntes por qué. Yo escuchaba los radioteatros de la Argentina. No te olvides que las radios argentinas entraban mucho acá. Y yo decía: ¿Por qué yo no puedo hacer lo mismo y pensar esas historias?.

Y ahí fui a buscar a Mary Nuñez, una chica que ahora está en Rivera y con ella hicimos una primera obrita de lo que sería en el futuro un radioteatro. En un cuadernito yo escribía: «Juan tal cosa», «María tal cosa». Hacíamos un diálogo. Y así fui haciendo. Escribí otro y otro y otro, corrieron los años, hasta que un día ya fue el radiotratro de las dos de la tarde tan famoso: El radioteatro «De la vida y del corazón». Y ahí empezó a llegar más gente con muchas condiciones: Roberto De Molina, Celiar Rodríguez, Julita Valdéz, Nora Castellano, Eduardo Alonso… Y ahí formé un elenco de 8 personas, con los cuales salíamos en vivo por Radio Zorrilla a las 2 de la tarde -de lunes a viernes- con obras mensuales. Y se fue armando la audiencia. No te olvides que la radio con su magia era la locura. ¡Porque no había otra cosa! No había casa en la que no escucharan la novela.»

Sus ojos se entornaron mientras se agolpaban los recuerdos

«En la radio me contaban ayer las personas de afuera: En casa no se podía mover nadie a las 2 de la tarde. Era como que se paralizaban. Tienda «La Libertad» me auspiciaba.

Pero además hizo otras cosas…

«También hice «En casa de los Peralta» pero de noche; que era la historia de una familia cuyo argumento se desarrollaba en tiempo real. Inventé una familia con cuatro personajes que vivían en Tacuarembó y hablaban de lo que es la vida; y yo aprovechaba para contar lo que era Tacuarembó a través de la vida de esa familia. Eso todas las noches. Después tuve un programa infantil: «La cabalgata de los niños» que también tuvo mucho éxito. Pero tal vez lo más grande fue el radioteatro «De la vida y del corazón». Eran historias que a la gente le encantaba vivir, porque las vivían en la imaginación. Hacíamos los sonidos, los ruidos, a la gente le llamaba la atención y las historias eran muy apasionantes, con temáticas «de gancho» como se dice. Eso que todos los días quedaba en una cosa y al siguiente había que escuchar o escuchar, a ver si era la madre, si era el hijo. Esas cosas un poco truculentas…»

Y usted pasaría todo el día elucubrando…

«Ah, yo pasaba todo el día en mi casa pensando a ver cómo atrapaba a la gente. Y tengo anécdotas muy bonitas. Cartas miles que las tengo guardadas. Hasta declaraciones de amor, no solamente a mí sino a los distintos actores. Roberto De Molina hacía el malo. La gente lo odiaba, lo llamaban para decirle que le iban a dar una paliza. Cuanto más me amaban a mí, más lo odiaban a él.»

Porque usted era el bueno…

«Ah bueno, -se ríe- ¡Yo era el cabeza de compañía! Yo no quería que nadie me odiara. Después estaba Julita Valdéz que hacía la parejita conmigo. La gente había elegido que teníamos que casarnos. Tengo las cartas: O Marcelo se casa con Julita Valdéz o queda para vestir santos. Y no nos casamos por supuesto.

La gente nos quería ver en la escena, entonces hicimos versiones de algunas obras. La que yo veía que podía llevarse al escenario la adaptaba. Al principio tenía un poco de miedo a que se pudieran desencantar cuando nos vieran la cara. Pero fui muy hábil en cuanto a poner bien el personaje de acuerdo al físico de cada uno. Y nos presentamos acá y fuimos a Rivera y por todas las estaciones de acá a Rivera.

Después salió la oportunidad de la cadena CORI [Cooperativa de Radioemisores del Interior]. Nosotros grabábamos de noche en Radio Zorrilla, y ellos mandaban las grabaciones que salían en todo el país a las dos de la tarde, auspiciados por la tienda «Mil Saldos». En todo el país la misma novela.»

¿Y esa tienda de dónde era?

«Era de acá, pero tenía sucursales en todo el país. Muchos títulos hicimos. Y ya te digo, hicimos muchas actuaciones, sobretodo en el Conservatorio Municipal de Música, que estaba en la calle 25 de Mayo. Y ahí la gente se enloquecía, con días y días de anticipación sacaban la entrada, para ver a sus «ídolos» de la radio. Así que viví una linda experiencia, yo que soy un enamorado de la radio.

Hicimos giras y te puedo decir que eso fue hasta que en el (año) sesenta me casé con una chica que trabajaba conmigo en radioteatro y nos trasladamos a Montevideo.»

Encuentro en Alta Noche (1979 a 1983)

El cantautor Gabriel Nuñez Rótulo, nacido en Rocha en mayo de 1952, se radicó en Tacuarembó en el año 1979. Ese mismo año, a instancias del fundador de Radio Zorrilla, Luis Santos Dini, inicia a través de esta emisora su programa «Encuentro en Alta Noche», que se emitía de lunes a viernes de 21 a 22 horas.

Según Gabriel, Luis Santos lo tuvo a prueba durante unos días y luego le concedió el espacio de forma definitiva. Anteriormente, en ese mismo horario se emitía el programa «Alta Noche en Folclore», y Dini quería que se mantuviera el mismo nombre. A su vez, Gabriel quería que el programa se llamase «Encuentro», tal como un anterior programa que integraba en una emisora rochense. Finalmente se pusieron de acuerdo en que el nombre fuese «Encuentro en Alta Noche».

Según recuerda Gabriel, en aquel entonces la música que se pasaba provenía principalmente de discos tipo vinilo, aunque ya comenzaban a ser frecuentes los cassettes. El programa continuó hasta el año 1983.

Años más tarde tuvo un nuevo pasaje por la radio local con el programa «Chamuyando sin libreto», en la emisora «Integración». Con este obtuvo el premio a «Mejor programa de radio del departamento de Tacuarembó», en la entrega de premios Iporá del año 2010.

1994 – La incorporación de las computadoras

En el año 1994, con el asesoramiento del técnico José Luis Oberti, se comienzan a utilizar computadoras en los estudios de Radio Zorrilla para realizar algunas tareas específicas.

Para esto se adquirió el software «Audicom II» de la empresa argentina Solidyne, junto con las placas de hardware de la misma empresa. Este software funcionaba bajo el sistema operativo DOS. Más adelante se adquirió la versión «Audicom 5» de la misma empresa, que funcionaba bajo el sistema operativo Windows.

Vista del software de automatizacion «Audicom 5» de la empresa Solidyne

La incorporación de la computadoras simplificó enormemente algunas tareas de la radio, como por ejemplo el «armado» de los avisos publicitarios. Previo a su utilización, los avisos publicitarios se grababan en una cinta magnética y el proceso requería prácticamente de un día entero y de varias personas presentes. Además, si durante la semana se deseaba añadir o modificar un aviso, el proceso era muy complicado, contrario a lo que sucede hoy en día con las computadoras donde añadir, quitar y modificar es una tarea sencilla.

1967 a 1971 – «Festival de la Canción Joven»

En 1967 se realiza en Tacuarembó la primera edición del «Festival de la Canción Joven». Este surgió a iniciativa de los jóvenes Luis Osvaldo Dini, Miguel Ángel Aldabe, Ovidio Silva y Roberto Cerutti, y contaba con el apoyo de Radio Zorrilla de San Martín.

En esta primer edición, que se realizó en un local ubicado sobre la calle 18 Julio No 244, resultaron ganadores: «Los Moscardones», como «Mejor Conjunto», y Raúl Rodal en las categorías de «Mejor Voz» y «Canción Inédita», por su tema «Nieve en el Alma».

En 1968 se realiza el segundo festival, esta vez en los salones del «Club Tacuarembó». De este segundo festival se editó un disco 33 simple, grabado en Sondor y conteniendo dos temas.

Al año siguiente se realiza el tercer festival, también en los salones del «Club Tacuarembó»; contando esta vez con participantes de otros departamentos del norte del país. En esta ocasión se editó un disco de 33 simple, bajo el sello «RCA Víctor».

Para 1970, en su cuarta edición, se contó por primera vez con la participación de cantantes y conjuntos internacionales que llegaron de los países vecinos Argentina y Brasil. En esta edición, el concurso tuvo lugar en el estadio «18 de Julio», luego denominado «Raúl Goyenola», y la entrega de premios en el «Club Tacuarembó».

En 1971 se realiza la quinta y última edición de estos festivales; siendo el principal motivo de su cese los altos costos requeridos para la organización.

El trofeo oficial del festival era una estatuilla del «Indio Tabaré», labrada en bronce y mármol, de 30 cm de altura.

Ganadores de los festivales de la canción joven:

1er festival (1967):

  • Mejor Conjunto – Los Moscardones
  • Mejor Voz – Raúl Rodal
  • Canción Inédita – «Nieve en el Alma» de Raúl Rodal.

2do festival (1968):

  • Mejor conjunto – Los Silver’s
  • Mejor voz – María Estela
  • Revelación como cantante – Néstor Lucas.
  • Canción Inédita – «Sueño de un Vagabundo» de Eduardo Sum.

3er festival (1969):

  • Mejor conjunto – Los Honky’s (Melo).
  • Mejor voz – Ismael Larroca (Melo).
  • Revelación como cantante – Eduardo Rattin (Salto).
  • Mejor canción inédita – «Golpea Batero», de Edgar Arambillete y Abel García.

4to festival (1970):

  • Mejor conjunto – Sabar 6 (Minas de Corrales, Rivera).
  • Mejor voz – Eduardo Darnauchans (Tacuarembó).
  • Mejor canción inédita – «Ahora digo sí» de Rafael Vecce y Leonardo Aschiazarán, interpretada por el conjunto Azúcar (Salto).

5to festival (1971):

  • Mejor conjunto – sin datos
  • Mejor voz – sin datos
  • Mejor canción inédita – sin datos

2004 apróximadamente – Transmisor «Adema»

Se realiza la compra de un transmisor de la marca «Adema», de procedencia Argentina, con una potencia máxima de 10 kiloWatts.

Este está construido completamente con tecnología de semiconductores; mientras que los anteriores transmisores utilizaban válvulas para su funcionamiento. Cuenta además con la posibilidad de adaptarlo a la radio digital, que próximamente se instaurará en Uruguay.

1999 – Antena tipo «Monopolo Plegado»

En el año 1999 una tormenta con rachas de vientos muy fuertes derriba nuevamente el mástil de media onda que se encontraba en funcionamiento en ese momento, y que había sido instalado en el año 1977.

Dicho mástil fue suplantado por una antena de tipo «Monopolo Plegado», siendo la que actualmente se encuentra en uso (2009).